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Mostrando entradas de 2016

Siddhartha

No soy mucho de creer. Si ni siquiera creo en mi... ni hablar de religiones que, si bien respeto, no logran despertarme nada. Soy de dar oportunidades porque creo que todo lo merece y viniendo de ti, la curiosidad que me suponía leer cada párrafo era lo más emocionante que me podía pasar estos días.
No entiendo demasiado de literatura. Si algo es bueno o es malo para mi tendrá que partir de lo mucho o poco que me haya entretenido y enseñado. La historia es bonita y profunda, tan profunda que, sin tener ningún tipo de creencia, me toca el alma. Después de leerlo no es que mi visión del mundo haya cambiado, pero me ha hecho sentir, y es que muchas veces siento que no tengo corazón y que no estoy viva, pero un escalofrío con la palabra es una de las mejores cosas que te puede dar un libro, aunque dure un segundo. Esperar, escuchar... y todo como Unidad. Estoy viva pero muerta a la vez, respiro, pero me ahogo, estando riendo mientras lloro y en mi oscuridad hay luz. Mi historia está sin est…

Nothing

Otra vez,
como siempre,
te presentas fría y yo...
inconsciente.

Me miras raro, 
tanto que no sé qué quieres,
te metes en mí y adquiero tu mirada,
que... no es lo más bonito del mundo.

¿Y qué haces con el tiempo?
¿Por qué lo acompañas con mis sentimientos?
Para ya,
das miedo.

A veces te ponen en un pedestal,
pero no saben que estás encerrada
en algún sitio,
en algún lugar.

¿Dónde estás?
Porque duele estar sin ti,
mi voz se agota,
mis pasos van lentos.

No lo entiendo.
A veces no puedo pensar,
un bucle me hace girar,
me mareo y...

Sin voz.
A veces soy mi cárcel,
a veces soy el viento,
a veces soy la lluvia.

¿Otra vez yo?
¿Otra vez me toca a mi?
Quien pudiera perderse,
para así encontrarme.

Encontrar. 
Probablemente nadando entre barro,
ahogada entre hojas.
Alas rotas.

Encontrar,
Una llave,
Una puerta,
O un corazón.

Encontrar un abrazo,
buscar una sonrisa perdida,
perdernos,
llegar al sol que, por si no lo sabíais, ahora tiene dueña.

Entraste en mi, 
y la gente se piensa que soy una heroína,
pero yo digo que no de superhéroe, 
sino de…

El hombre en busca de sentido

En primer lugar, es un impactante y recomendable libro para leer. Esta obra, cuenta cómo es la vida en un campo de concentración desde la perspectiva de un psicólogo, Viktor Frankl, pues es este el que lo escribe. Personalmente me ha chocado su forma tan real de contarlo. Es un tema que tengo un gran interés en él, he visto películas, he leído libros, pero ninguno como este.
El síntoma característico de la primera fase en un campo de concentración es el shock inicial. Las condiciones, el no saber, en definitiva, algo profundamente duro por la incertidumbre de la situación. Llama la atención como los reclusos se terminaban acostumbrando, y es donde el prisionero, en esta primera fase del shock, perdía el temor a la muerte. Se reflejaba apatía que a lo único que llevaba era a una muerte emocional. La muerte emocional es muy dura, es vivir estando muerto y ¿cómo se puede vivir de esta forma? Por lo que los reclusos enfermaban, sus defensas bajaban a causa de la depresión o incluso se ter…

Fuego

No pienso en lo que escribo. Tan solo pongo mis dedos en el teclado, o mi bolígrafo en la mano, y mis manos se mueven.
Escribo como si no hubiese un mañana, como si el tiempo no existiera, como si tuviera toda la vida, como si tuviese muchas cosas que contar pero pocas cosas que decir.
Soy yo.  Escribo cosas que siempre siento, buenas o no,  no me refiero a su praxis.
Vengo a escribir de las manos frías, de labios cortados, de nariz roja... Vengo a escribir de que tus manos siempre calientan las mías, que no sé cómo lo haces, pero si me arrimo a ti pareces una estufa y es como estar delante de una chimenea leyendo tu libro favorito.  Siempre pendiente de mis manos, que siempre están frías, siempre pendiente de calentarlas. 
Te pareces al fuego, que te da calor, que es bonito, que llama la atención y que de alguna forma hace que me pase mirándolo horas y horas. Poniendo las manos a su alrededor para sentir la agradable sensación de "calorcito". A veces me acerco tanto que quemas... y digo, ¡m…

Barullo

Este tiempo te incita hacia esa melancolía. Hasta las hojas se deprimen, se caen contigo.
Una y otra vez en el abismo del no sentido, donde piensas que haces pie. Porque al final te caes. Al final siempre caemos.  "Este año no me gastaré tanto dinero", antes de acabar la frase ya le estás dando a comprar, porque Internet nos da muchas facilidades pero nos quita mucha vida. Y pasta. "No volverá a pasar", eso no te lo crees ni tú. Pasará cien veces y solo te creerán cuando dejes de decir esa estúpida frase que sale de tu boca con una voz más bien suave. "Este año empezaré a estudiar al día", aunque antes, un ratito en el Facebook, que no hace daño a nadie.
Y así una y otra vez, hasta que, al final, te meten droga legal por las venas porque no puedes soportar caer, como la mayoría del mundo soporta, como la mayoría del mundo vive.
¡Estudia! ¡Ten amigos! ¡Sal de fiesta!
Agh. Estudiar...  ¿Amigos? Si tienes pocos porque "tienes pocos", si tienes muchos porque &q…

Realidad

No. No estoy preparada. En realidad no lo estoy para nada en la vida. Mejor dicho, ninguno lo estamos. No, no lo estamos. A pesar de pensar que sí una y otra vez. Cuando llega el momento, dolor. O sorpresa. O lágrimas. Y da lo mismo cuánto y de qué manera hayas estado preparándote para ese gran momento. Porque no servirá. Nos empeñamos en perder el tiempo. Eso se nos da muy bien. Creándonos falsas expectativas, eso sobre todo. El ser humano es tan tonto... ¡perdemos el tiempo! Y la vida con ello, por cierto.
     Haces un examen. Te sale mal. Piensas que te ha salido mal y que vas a suspender, pero resulta que, cuando te dan la nota del suspenso totalmente esperado con anterioridad, inmediatamente te sientes mal. Joder, si sabías que ibas a suspender. ¿Qué esperabas? ¿Que un hada cogiera un bolígrafo y se pusiera a hacer tu examen de nuevo? ¿Que el 3 se pusiera al lado de un espejo convirtiéndose en un 8? Nada. Tú, a pesar de haber llevado a cabo el proceso de salir del examen y deci…

Aún pienso en esa noche

Aún pienso en esa noche,
Donde no existían intervalos de tiempo,
De repente, fallecieron.
Los minutos no encontraban las horas,
Y los segundos se convirtieron en los latidos de tu corazón.

     Aún pienso en esa noche,
Me pregunto si mi mención será verídica,
En absoluto sentí algo otrora.
Las caricias en mi espalda,
tus dedos entre mi pelo,
tu abrazo constante.

     Aún pienso en esa noche,
Donde la receta de comprimidos eran tus labios sin firmar.
Cosquillas en mi historia;
respetada, querida y cuidada por ti.

     Aún pienso en esa noche,
Cúmulo de buenas sensaciones.
Explosivas.
Y ahora te miro y me pregunto
¿Cuándo de nuevo?
¿Cuando puedo volver a ti?

Ohana

Vengo de un mundo lleno de amor. Un mundo de protección y cariño. Alguna que otra bronca. Merecida. Merecidísima.
Vengo de una infancia peculiar. Con sello en la frente de lo poco común. Vengo de strikes y de hack ticks, De saber qué era perder para empezar a saber qué era ganar.
Vengo del entendimiento de Internet, De libertad y horas invertidas consentidas. Vengo de un hogar extraño, pero de ambiente cálido y buen olor. De valores que me han hecho ser como soy.
Vengo de soluciones, de "no pasa nadas", de comprensión y del deseo de cada noche de tener "buenas noches". Vengo del mundo de loquequierolotengo, pero dando lo que tengo, y lo que quiero. Compartiendo.
De decir que mi hermana es ARQUITECTA porque en mayúsculas tiene más valor.  Mi padre el Rey de un Imperio y mi madre la que nos sostiene a todos.
Vengo de un mundo gatuno y perruno cuyo sinónimo no es otro que el de lealtad. No creo en la suerte. Vengo de gente grande.
Vengo de papá y mamá.

Justifica tu respuesta

Hace tiempo que miraba al horizonte y no veía nada más que una fina línea. Hace tiempo que sentía que no importaba cuánto, cómo ni por dónde caminase, que seguía estando igual de lejos. Fijarse objetivos imposibles harán que termines con acciones imposibles y mientras, obcecado y reticente miras hacia el frente, y no te das cuenta de todo lo que existe a los lados, no sabes dónde pisas, si es tierra, césped o asfalto, porque te da igual, es que ni siquiera te has parado a pensarlo. Y a veces, sólo a veces, hace falta un poco de la llamada cordura para parar y observar tu reloj que indica las y cuarto; que igual el reloj no solo mide el tiempo, sino también enseña hacia dónde mirar, por eso soy más de manecillas que de digital.
     Ahora, si tengo que mirar hacia algún lugar infinito, incalcanzable, miro al cielo. Allí no parece que haya ningún precipicio y además, no sé quién lo pinta pero debe ser un artista. Y las estrellas... ¿quién las habrá puesto ahí arriba? Ya no miro el reloj,…

De colores

Érase una vez unos peces de colores. Decían que su suerte se podía ver con unos ojos verdes, llenos de bondad y sabiduría, de esplendor y encantamiento. Ella cada noche los miraba convencida de que todo saldría bien. Se metía en la cama y daba un suspiro, no había nada que le pudiera parar nunca, y parecía que la palabra ayudar era el regalo de su vida.

Afable y verdadera. Así era.

A veces negaba su buen corazón, pero los peces le recordaban su suerte, o mejor dicho, cómo brillar. Siempre llevaba un zafiro en su interior, aunque ahora estuviese vivo, otrora sin latir.

Mente sana donde las haya. Agua fría de manantial. Noche de paseos bajo las estrellas. Una mano con la que contar.

Me llamo Realidad

Amaneces tres veces.

Hola, me llamo Realidad y vengo a decirte algo que ya comprendes.  Hay que elegir. Elige. Sí o no, porque no hay otra opción.  Aunque está la de que me abraces y de repente lo sepa, o la de tirar una moneda al aire y de repente, faz.  No espero en las aceras de la suerte, pero sí en el lapso del lanzamiento. 
Sí. Cara. Accedo.  Me obligaron tus abrazos, el sentir del no sentir, el encontrarme en la orilla de tus ojos, en el adiós de tu corazón.
La Realidad me vino a ver para decirme que alguien sube al cielo mientras yo me anclo en el suelo. De necios es negar que fuiste como el acero, pero con pelo. A pesar de todo, te dejaste hacer, y haciendo, te vino a buscar un afable fin.  Buen animal. Nunca es buen día para elegir, ni para morir. Aunque siempre es buen día para aceptar.





Sentimientos

El color del Sol se mezclaba con el azul cielo y te hacía sentir un sin fín de sensaciones llenas de escalofríos y pensamientos.
Era ahí cuando sentías que la incongruencia de tu pensar también existía en la naturaleza. Un cambio drástico de pensar. Un cambio drástico de color, cuyo lugar donde se juntan es más oscuro que el color anterior y posterior, más oscuro que sentimientos.

En ese momento se reflejaban en mi pupila mis propios pensamientos. Pensamientos reflejados en color. Pensamientos fríos, pensamientos ardientes, pensamientos efímeros, pensamientos inalcanzables... Como las nubes. Que no se pueden tocar. A donde nunca puedes llegar, tan solo estar y traspasarlas.

Es ahí cuando me di cuenta que no puedes coger lo que se te escapa entre los dedos. Tan solo puedes verlo de lejos, desde otras perspectivas, desde otros lugares. Puedes imaginar y sentir que una imagen representa tus sentimientos más profundos, puedes no hacerlo y perderte cómo lo que ves puede representar lo que ere…

Sinfonías

Un pequeño suspiro que te hace despertar, 
abriendo las hojas de un nuevo día, 
que no tiene por qué ser bueno, 
que no tiene por qué ser malo, 
pero que tiene que ser.
Y te levantas con pájaros en la cabeza, 
tu pelo es el nido de ellos; 
será de la guerra en la cama,
de sueños de lucha.

En la pupilas se nota el silencio del alma,
que igual tiene voz,
pero que igual tampoco se escucha,
que no quiere decir que no exista. 
Tus pies andan por el pasillo, 
tu mente es fría y no pareces pensar nada... 
y como si todo pasa la mañana, 
fríamente calurosa, 
puede que llena de ansiedad.

Estás cansada de mirar al suelo,
tus zapatillas incluso pueden llegar a hablarte,
solo tú las escuchas. 
Tu mirada se pierde en el fondo de un lago,
o en el bosque de hojas caídas,
o en el Universo, 
donde todo está en silencio,
donde no explosiona nada, 
donde nada hace ruido. 
¿Necesitas ruido? ¿Necesitas fuego?

Creo que necesitas oxígeno,
date otros suspiros,
acompáñate en el desierto frío.

Frío, calor...
Abrazo como templanza en forma de…

Efecto difuminado

En lo más profundo de su corazón,
habitaban las flores más bonitas del Reino de Corazones.

Ella no quería verlas, se daba la vuelta buscando un rincón donde apaciguar su soledad. Lágrimas caían en tierra oscura, y no había voz que quisiera oír ni escuchar. Creía gustarle la melodía del silencio.

Un día, entre la oscuridad del reino, un hombre de arrugas marcadas determinadas por su edad, le tocó el hombro y dijo:          - "¿Qué haces aquí tan sola, en el Reino de Corazones, donde las flores son nuestra alegría, felicidad y también nuestra compañía?"
- "No quiero ni alegría, ni felicidad. Tampoco compañía. Prefiero estar aquí, mis lágrimas marchitarían las flores y desaparecería el Reino." Respondió ella.

El viejo sonrió y levantándose, añadió:
- "¿Sabes de dónde sale lo más valioso de nuestro reinado? De lágrimas valientes pertenecientes a luchas internas, de la calma y la paciencia que eso exige y de ojos esmeralda llenos de esperanza. 

Cuando éste se fue, ella se…

A las madres

Para las madres,
que nos dieron cobijo,
cuando no teníamos formados ni pies,
y éramos todo corazón.

Para ellas,
aquellas alfareras,
que se llenaban las manos de barro
cuando iban a la guerra.

Para las hechizeras,
por los ¡cómo vaya y lo encuentre!,
y lo encuentran.
Claro que lo encuentran.

Aquellas guerreras,
que fueron a la lucha sin pensar,
lo trágico del qué pasará
y volvieron satisfechas y orgullosas.

Para las que intuyen sin mirar,
y las que no lo saben lo sabrán,
y las que saben...
magia recia.

Para las del tiempo,
que te dicen que hace frío,
te dan un beso para el camino,
y te dicen: avísame si no vienes, hijo.

Las que usan un sólo dedo
para el tema del whatsappeo,
te dicen que no saben que han tocado,
y tú... te ríes: y en un minuto, solucionado.

Para las que no saben ni qué asignaturas tienes,
pero aún así te preguntan.
Y cuando te haces mayor,
te siguen dando las buenas noches.

Para las que nos tuvieron dentro,
y también fuera.
A la que le hinchamos la barriga,
y les dimos un dulce tormento.

De quien fardamos …

Simple

Igual es solo eso
y no hay que buscar nada,
igual en lo simple está lo que manda.
Igual una mirada sí que vale algo más que mil palabras, o un dibujo más que un cuento de hadas. Igual es cierto que si no buscas algo lo encuentras, pero aún así no paras de contar, aunque te tires toda una eternidad.

Igual quien no arriesga es cierto que no gana, que la respuesta está en uno mismo y no en palabras de alguien que en realidad no dice nada.
Igual el que ve colores, los siente. 
Y no hace falta explicar sentimientos, ni defectos. Que la simpleza de esto, requiere solo el pintar, y observar lo hace existir.

Pequeño animal

Vuela, y que tus alas corten el viento.
Siente así lo que eres, pequeño animal,
vive lo que todo el mundo quisiera vivir,
siente esa libertad que solo tú puedes alcanzar.
Toca el cielo sin morir,
atraviesa las nubes de algodón.
Cuando quieras toca el suelo,
es hora de aterrizar,
pequeño animal.
Tu piar me hace sentir,
tus patitas en la rama,
y vuelves a volar, libre.
Vuela libre, pequeño animal,
nadie alcanzará tu sentir,
nadie te alcanzará.
Siempre serás eterno,
el cielo te cuidará.

Déjame decirte.

Buena consejera,
déjame decirte que con miradas te entiendo,
y que tu sonrisa es como una fiesta donde invitas a todos el mundo.
Déjame decirte lo bien que haces,
y deshaces,
lo bien que vas,
lo genial de tu pensar,
de tu sentir,
de tu ser.
La que siembra sensatez pero tiembla de inseguridad...
Amiga, cuando dejes de temblar,
te darás cuenta de todo lo que eres para el mundo.
Confía, lucha, ríe, llora... y si te caes,
no te levantaré, 
me tumbaré contigo.
Y si tocas el cielo, te veré, y siempre pensaré:
"Qué suerte tuve de conocerte".


Gracias, Blanca.


Cuento tibetano - Corazón roto.

Había una vez...
Una leyenda tibetana asegura que en una pequeña aldea de la meseta, sus pobladores tenían el poder de ver el corazón de las personas. Un día, un hombre joven, proclamó que él poseía el corazón más hermoso de toda la comarca.
Una gran multitud se congregó a su alrededor y todos admiraron y confirmaron que su corazón era perfecto, pues no se observaban en él máculas ni rasguños.
Sí, coincidieron todos que era el corazón más hermoso que hubieran visto. Al verse admirado el joven se sintió más orgulloso aún, y con mayor fervor aseguró poseer el corazón más hermoso de todo el vasto lugar...
De pronto, un anciano se acercó y dijo: -"¿Por qué dices eso si tu corazón no es, de ninguna manera, tan hermoso como el mío?"
Sorprendidos, la multitud y el joven miraron el corazón del viejo y vieron que, si bien latía vigorosamente, éste estaba cubierto de cicatrices y hasta había zonas donde faltaban trozos, y estos habían sido reemplazados por otros que no encajaban perfectamen…

Puede ser

Puede ser que mis pensamientos no tengan sentido,  que no tengan lógica y que no tengan solución.  Puede que falte una incógnita y que necesite protección.  Puede ser que los susurros vengan a visitarme por las noches...  y también se hayan acostumbrado a visitarme por los días,  convirtiendo mis noches en sueños y mis días en pesadillas.
Puede ser que nadie entienda mi pensar,  o que se rían al contar que no soy más que una mota de polvo que ni siquiera roza el suelo y que lleva el viento,  a veces tan alto que hace frío y quiero abrigo,  aunque sea solo el de las sábanas de mi cama.  Puede ser que todo sea por algo,  que algo sea por todo,  o que nada pueda ser.

Felicidad

A menudo encuentro gente que plantea el hecho de llegar a un punto inexistente como es el de la felicidad. Están empeñados en eso, como si se tratara de una constante que no puede variar y que se mantiene en el tiempo como se mantiene la luz mientras dura el sol. La felicidad no es una constante, no es una linea en lo alto que podamos alcanzar y de la que nunca bajaremos. No es un tren que se coge y que te lleva a algún lugar diferente al mundo en el que vivimos.
La felicidad son momentos, instantes, que pueden encontrarse en el cobijo de un abrazo, de una sonrisa, en la voz de otra persona subyacente de una conversación interesante al ras del suelo de Madrid. También en la soledad, de vez en cuando, donde puedes dejar a tus pensamientos volar, y que se enreden entre los árboles, que suban hasta las nubes y que vuelvan porque ahí arriba hace frío.
La gente tan obcecada en encontrar una felicidad de mentira que por alguna razón nos han dicho que existe, cuando puede que su vida esté c…

Taare zameen par

Vengo con una película de las que siempre me hacen pensar en el mundo en el que vivimos, donde el ser diferente (y diferente no es mejor), es sinónimo de burlas, malos tratos, depresiones, frustración y al fin de cuentas, sufrimiento. Lamentablemente, hay muchas situaciones así que, si bien en la película se puede ver como se produce un cambio y un sinfín de emociones, en la vida real esto no es tan fácil. Todo esto no quita que no me haya gustado, pues al verla, siempre dará esperanza o simplemente ganas de cambiar algo, aunque sea aportar tu granito de arena y llevarte hacia la motivación y formarte para poder ayudar a niños con las dificultades que, por ejemplo, se pueden ver en la película.
En realidad, se puede criticar la posición de los padres, pero no dejan de ser unos padres con una gran frustración que no toleran y que ya no saben lo que hacer para que su hijo, asumiendo conductas hasta impropias de él, sea un niño capaz de seguir las lecciones de la escuela sin problemas. El …