Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de septiembre, 2015

Palabras salvavidas.

El poder de las palabras proviene de aquél que las dice.

Hay gente que destruye con ellas, que es capaz de arrasar con todo; adiós alma, adiós corazón. Luego te tienes que tirar al suelo durante un largo tiempo para coger todos los pedacitos que puedan quedar, y como un puzzle al que le faltan piezas, recomponerlo a la fuerza y con huecos. Porque la vida sigue y el tiempo pasa.
Después, existen personas que con su palabra salvan vidas. Que pese a no encontrar tu corazón ellas lo hacen latir, que pese a creer no tener alma, ellas te lo hacen sentir. Y es en ese preciso instante cuando no tienes que hacer fuerza para levantarte del suelo, sus palabras te hacen levitar como si de magia se tratara, pero no hay ningún wingardium leviosa
El tiempo y el espacio no da lugar a una comprensión. Simplemente te elevas. Notas que una brizna de aire fresco entra en tu cuerpo, una bocanada de oxígeno te hace respirar; y vuelves. De repente. No tienes que perder tiempo buscando piececitas de tu propio …

La competencia del Sol

Camino y divago pensando qué pensar, escuchando el sonido desagradable de los coches pasando y pitando, frenando y acelerando. Ese desagradable ruido del mundo... Por fin tu voz se convierte en música para mis oídos,  y me hace sentir más tranquila. Una sensación tan agradable como respirar aire puro, sentirte a salvo, una sensación tan agradable como poder ser tú mismo. Y a la vez que mis palabras se entrecortan por la inseguridad de mi mente y mis ojos bajan la mirada hacia un punto perdido dentro de uno de los mejores sitios del mundo solo por tu compañía, al terminar, solos se levantan a buscar tus pupilas donde encuentro la sabiduría que me genera ese punto de paz.
E inexplicablemente, después, sin estar sigues estando... y mientras estés, sigo pensando que no eres nada comparable con el Sol, ni con las estrellas, ni con la Luna.  Tu presencia real o ficticia abraza a mi corazón, lo abriga y lo cuida, y me pierdo entre sensaciones, y las gracias se me quedan cortas... y siempre lo hará…